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CUANDO LA TRISTEZA SE APODERA DE TI

La tristeza y la melancolía se convierten en la rutina diaria de algunas personas, que pasan sus días durante años inmersos en el abatimiento, la desesperanza, la insatisfacción, la baja confianza en sí mismos y la poca actividad física tristeza emocional.

Todos sus días son grises, no hay motivación ni placer en la vida.

Este problema se denomina «distimia» en psicología y es similar a la depresión, pero persistente y se distingue por el hecho de que el sujeto vive en un estado de ánimo melancólico durante largos períodos de tiempo. Las personas con distimia tienen un trastorno afectivo y viven con este sentimiento de tristeza e infelicidad durante años sin recibir ningún tipo de ayuda. En este estado se considera casi imposible ser feliz o tener una rutina diaria satisfactoria, además, tienen un bajo concepto de sí mismos, no se consideran suficientes, tienen una visión catastrófica del futuro y de lo que les rodea tristeza emocional.

Es común que las personas afectadas se aíslen socialmente y pasen la mayor parte del tiempo inmersas en sus pensamientos.

Las causas de la distimia no se conocen con certeza, sin embargo, se ha demostrado que tiene un factor hereditario que se suma a causas ambientales como estrés prolongado, trauma, apego inseguro, entre otras. Este trastorno puede llegar a ser incapacitante para el individuo y se requiere la ayuda de un profesional de la salud, siendo la terapia cognitivo-conductual la más efectiva.

Es importante que si eres capaz de reconocer en ti mismo estos problemas, consideres recurrir a un profesional de la salud para que las consecuencias no sigan escalando, pues puedes transformar tu vida a tu favor si aplicas las herramientas adecuadas.


Por otro lado, si conoces a alguien que pueda estar pasando por esto, tu apoyo es importante:

-Eliminar el estigma y los juicios sobre la depresión.

-Validar lo que siente la persona (va más allá del hecho de estar triste).

-Ser empática.

-Prestar atención a las señales y mostrarse como un espacio seguro con el que la persona puede contar y alzar la voz.

Psicóloga Clínica Alejandra Sánchez

www.alejandrasanchezpsicologa.com

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